sábado, 3 de enero de 2009

En busca

Fui a buscarlo. Mi amiga Magda, catalana de muchas lecturas, lo adora y me lo recomienda. Ella que no es lectora fácil de convertir. Viene de ser traducido al inglés. Dos de sus relatos—exquisitos—aparecen en la edición en línea de New Yorker. Pero es raro eso de leer en lengua anglosajona algo que se sabe nació en la nuestra. En ninguna de las 5 librerías que he visitado, dos en Bahía Blanca, una en Mar del Plata, dos en San José, lo tienen en castellano. No lo dejan murmurar en su idioma (hay, para quien le interese, en Multiplaza, dos recopilaciones de sus “nouvelles” en ediciones Folio, pero si ya cometí sacrilegio de leerlo en inglés, no puedo permitirme un pecado aún mayor). Yo presiento que Roberto Bolaño será otro Borges en cuanto a su revolución. Yo, tan amante de lo barroco en lo latinoamericano (me lo dice Heriberto, lo tengo claro) me deleito en la prosa precisa, milimétrica y punzante de un chileno que vivio casi toda su vida fuera de Chile. Es un escape de la plenitud comercial que se nos abalanza de pleonasmos a lo García Márquez. Quizás por eso, la escasez, a primera vista. Aunque yo pienso, que circula algo peor. La desaparición de tanta editorial pequeña, la transformación del ambiente literario en castellano en un mercado al estilo de la música pop. Hace algunos años, existían aquellas ediciones de bolsillo. Clásicos en castellano y traducidos. Así conocí a muchos de los que se convirtieron en mis favoritos: Yourcenar, Kipling, Faulkner, Kafka, Cortázar, Puig, Dostoyevski, Mishima, Pavese. Hoy hay ediciones de lujo y nada más (sé, que las ediciones de bolsillo siguen existiendo, pero que casi no se exhiben: cuestiones de espacio supongo, mientras se llenan los estantes con los clásicos Penguin, Livre de Poche, Folio; siguen los galos y los anglos adelante nuestro). De Yourcenar, por ejemplo, llevo meses localizando la versión en español de Opus Nigrum para regalársela a una amiga. Pero no hay en librerías. Ni siquiera en Buenos Aires, aquella meca antigua de cafés a lo parisino, con librerías como océanos. Por suerte hay Internet. 9.6 Euros en el Corte Inglés por la soberbia novela de la belga. De una vez, voy a llenar el carrito con el chileno.

2 comentarios:

Juan Murillo dijo...

Alfonso, te cuento que acá en Costa Rica Nueva Decada tenía la obra completa de Bolaño, ahí fue donde los compré yo. Ahora Librería Internacional tiene la representación de Anagrama que es la casa de Bolaño, a ellos les podes pedir los titulos y te los traen, para cuando estés por acá.

Alfonso Chacon Rodriguez dijo...

Genial. Gracias por la pista, Juan.

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